El jefe de Gabinete suspendió reuniones previstas para este viernes y los próximos días, en medio de versiones sobre una salida inminente del cargo.
Manuel Adorni canceló todas las reuniones que tenía en agenda para este viernes y los días venideros, lo que incrementó las versiones sobre su salida inminente del cargo de jefe de Gabinete, según informó La Política Online.
Las declaraciones del presidente Javier Milei desde España fueron señaladas como un factor determinante. Milei afirmó que, si se confirma que Adorni es corrupto, lo echará “de una patada”.
En el gobierno consideran que, pese a haber evitado la interpelación en el Congreso esta semana, la situación parlamentaria podría agravar las dudas externas sobre la fortaleza política de Milei. El PRO, junto con Patricia Bullrich, habría retirado su respaldo al funcionario.
“Milei no puede permitir que el Congreso le eche al jefe de Gabinete, el golpe en los mercados sería tremendo”, sostuvo un funcionario al tanto de las conversaciones en la cúpula del gobierno.
Según las versiones, Adorni habría comenzado a plantear condiciones para renunciar, entre ellas un lugar en el directorio del Banco Nación para su ex número dos, Javier Lanari.
Se mencionan cuatro candidatos para sucederlo. Pablo Quirno genera desconfianza en Karina Milei por su cercanía a Santiago y Luis “Toto” Caputo, pero mantiene diálogo directo con el presidente. El ministro de Economía considera que su ascenso es el mal menor frente a otras alternativas.
Federico Sturzenegger es otra opción, aunque su enemistad con Toto Caputo es una traba. Sturzenegger habría criticado el programa económico en privado y ante el FMI. Su llegada a la Jefatura de Gabinete, con control presupuestario, podría afectar el área económica.
Diego Santilli es otro candidato. Reporta a Karina Milei pero tiene buen diálogo con Santiago Caputo, lo que podría sintetizar ambos sectores del gobierno y reducir la interna.
En el gobierno evaluaron inicialmente dejar que el Congreso cuestione a Adorni para que Milei se victimice y acuse a la oposición de buscar un golpe de Estado. Sin embargo, ahora consideran que la caída de un jefe de Gabinete por corrupción enviaría un mensaje negativo al mercado y al exterior, sugiriendo que Milei no controla el Congreso y que tiene funcionarios corruptos.
