La abogada querellante Celeste Segovia explicó los fundamentos del pedido de citación a declaración de imputado y detención de tres efectivos de Fontana, basado en testimonios y evidencias que los vinculan con la desaparición de Axel Alejandro González.
La abogada querellante Celeste Segovia afirmó que la investigación por la desaparición de Axel Alejandro González cuenta con «indicios suficientes y vehementes» para solicitar la citación a declaración de imputado y la detención de tres policías de Fontana. En declaraciones a CIUDAD TV, Segovia sostuvo que existen «evidencias objetivas» que vinculan a los efectivos con la desaparición del joven.
Segovia explicó que la hipótesis de participación policial fue sostenida por la familia desde el inicio del caso y por la querella desde su incorporación a fines de mayo. «La primera sospecha de acuerdo a la información que tenía su mamá y su papá es que la policía estaba involucrada», afirmó. La sospecha apuntó inicialmente a tres efectivos que «habrían visto a Axel con vida» y estuvieron en la «zona cero» donde ocurrió la desaparición.
Entre las evidencias, Segovia destacó una declaración testimonial que ubica a Axel dentro de uno de los patrulleros secuestrados para peritaje. «Logramos encontrar una evidencia fundamental testimonial donde uno de los testigos localiza a Axel adentro del patrullero que fue justamente secuestrado y que está siendo peritado por Gendarmería», afirmó.
La querella también señaló que están pendientes pericias sobre 11 teléfonos secuestrados, entrecruzamiento de comunicaciones, geolocalizaciones y GPS, y estudios de pruebas biológicas recolectadas en allanamientos. Segovia indicó que en la causa consta un audio enviado por Axel a un testigo donde «le dice que está siendo cercado, rodeado, perseguido por policías».
Respecto al pedido de detención, Segovia sostuvo que la libertad de los efectivos representa un riesgo para la producción de prueba. «Consideramos que no pueden estar en este momento en libertad cuando estamos en pleno desarrollo investigativo y todas las pruebas todavía no han sido producidas», afirmó. La querella entiende que existe riesgo de que puedan influir sobre otros policías o testigos, acceder a documentación institucional o interferir en evidencias.
Segovia recordó que uno de los primeros planteos de la querella fue apartar a la Policía del Chaco de la investigación, lo que fue aceptado por la fiscalía en el ámbito investigativo, aunque no en la búsqueda. Luego se incorporaron fuerzas federales y se conformó un equipo fiscal especial.
Consultada sobre si los policías declararon, Segovia indicó que no. Inicialmente fueron citados como testigos por el fiscal Santos, pero esas audiencias fueron dejadas sin efecto cuando el funcionario se declaró incompetente. «Desde ese momento quedó en la nada la citación de estas personas», señaló.
En cuanto a la medida cautelar que limita la difusión pública de ciertos contenidos del expediente, Segovia aclaró que no se trata de una prohibición para informar, sino de una restricción sobre datos sensibles que puedan afectar la investigación o exponer a los testigos. «Esto estaba entorpeciendo también la investigación y provocaba que muchas personas que tenían que ir a declarar iban a declarar con miedo o no iban», sostuvo.
Mientras la búsqueda de Axel continúa, Segovia remarcó que la causa sigue abierta a distintas hipótesis. «Hoy en principio es una desaparición, pero también puede ser otro tipo de delitos», advirtió.
