El sector textil opera al 40% de su capacidad instalada y enfrenta una caída del consumo interno junto con un récord en importaciones de indumentaria.
La industria textil registró una caída del 31,3% en su nivel de actividad desde 2023, según un informe de la Fundación Pro Tejer. Durante febrero, el sector perdió 928 puestos de trabajo registrados, de un total de 2.978 en toda la industria manufacturera. Desde diciembre de 2023, se acumulan más de 22.000 empleos perdidos en el rubro textil, confección, cuero y calzado.
El informe indica que la producción textil cayó un 23,3% interanual en el primer trimestre del año, y un 33,7% respecto a 2023. En contraste, la industria manufacturera general mostró un crecimiento del 5% interanual.
Celina Pena, gerenta general de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), afirmó que “los datos reflejan que la recuperación del sector textil todavía no se consolida y que el contexto se vuelve cada vez más complejo”. Agregó que “la producción continúa en retroceso, el empleo sigue cayendo mes a mes y las empresas operan a niveles de utilización de la capacidad instalada históricamente bajos”.
Las fábricas textiles operaron al 40% de su capacidad instalada, mientras que el promedio de la industria alcanzó el 59%. La Fundación Pro Tejer señaló que la cadena de valor textil e indumentaria atraviesa uno de “los momentos más complejos de su historia reciente”, debido a la caída del consumo interno, la apreciación cambiaria, la apertura importadora y los elevados costos sistémicos.
En marzo, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un 8,9% interanual y se encuentra un 19% por debajo de los niveles de 2023. Las ventas del Hot Sale de mayo registraron una caída cercana al 10% interanual en términos reales.
Los precios del sector crecen por debajo del promedio general: en abril de 2026, los precios de prendas de vestir y calzado aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general del 32,4%. Desde diciembre de 2023, los precios del rubro acumulan un aumento del 125,4%, mientras que el nivel general de precios avanzó un 221,6%.
Las importaciones de indumentaria crecieron un 79% en cantidades y un 48% en dólares, alcanzando un récord histórico de 23.482 toneladas y USD 333 millones. Las confecciones importadas también registraron máximos históricos, con subas del 55% en cantidades y del 25% en valores.
La Fundación Pro Tejer exhortó a tomar medidas de contención y reformas estructurales para sostener el empleo y las empresas.
