La Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca) expresó su rechazo a las resoluciones de la ANAC que flexibilizan el uso de drones y aeronaves en tareas agropecuarias, señalando riesgos para la seguridad.
La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) definió como “actualización normativa” una serie de medidas que, según el Consejo Asesor de la Aviación Civil (Conav), implican una desregulación “inconsulta, soberbia y con desconocimiento absoluto”. Así lo manifestaron en un comunicado conjunto difundido días atrás, en el que advierten que las resoluciones 312/2026 y 313/2026, publicadas el 13 de mayo, incrementan el riesgo de accidentes en el espacio aéreo.
En el sector agropecuario, la desregulación alcanza al uso de drones sin requisitos de formación ni reglamentación específica. El presidente de Fearca, Diego Martínez, declaró a Bichos de Campo que “el riesgo de que haya un encuentro en el aire entre una aeronave tripulada y una no tripulada empieza a ser cada vez más posible”. Afirmó que “el operador de un equipo no tripulado, gracias a la desregulación, no tiene ningún tipo de capacitación para enfrentar esa situación”.
Martínez señaló que las resoluciones eliminan la exigencia del Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo (CETA) para productores agropecuarios que realicen aplicaciones dentro de sus propios campos, y flexibilizan el trabajo con aeronaves en actividades agrícolas, lucha contra incendios y modificación climática. “Se autoriza a una persona que no tiene ningún tipo de preparación a transportar un producto potencialmente peligroso como es un fitosanitario”, indicó.
El referente de Fearca cuestionó que la ANAC no haya consultado al Conav, organismo asesor creado por la propia autoridad aeronáutica. “Es una ironía en sí misma, porque la propia autoridad aeronáutica creó el Consejo Asesor de Aviación y resulta que de pronto pasa a ser algo absolutamente anecdótico e inconsulto”, evaluó. Agregó que “estamos todos de acuerdo en que el operador de dron necesita ser capacitado” y que “la capacitación y la reglamentación son una tranquilidad para todos: para el Estado como contralor, para los operadores, para el productor y para la sociedad en general”.
El sector de la aviación agrícola adscribe al reclamo conjunto del Conav, que reúne a cámaras de aviación civil, deportiva, comercial y de transporte, incluyendo al CAEDyA, que representa a empresas de drones. Martínez concluyó que las medidas “nos han quitado la oportunidad de sentarnos a conversar sobre los temas en los que tenemos conocimiento y nos afectan”.
