El presidente de la Administración Nacional de Navegación y Puertos paraguayo sostuvo que la tarifa actual no debería aumentar. La vía fluvial es clave para el comercio exterior de Paraguay.
El presidente de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP) de Paraguay, Julio César Vera Cáceres, afirmó que el país se opondrá a un eventual aumento del peaje en el tramo Santa Fe-Confluencia de la hidrovía Paraná-Paraguay. La declaración se produce en el marco del proceso de privatización que lleva adelante el gobierno argentino.
Vera Cáceres declaró: “El monto tarifario no tendría que superar los US$ 1,30. Lo ideal sería una quita”. Actualmente, la tasa es de 1,3 dólares por tonelada neta de registro de carga. El funcionario agregó que Paraguay no cuestiona el proceso licitatorio argentino, pero que basa su posición en los intereses nacionales.
El tramo en concesión es administrado actualmente por dos empresas belgas, Jan De Nul y DEME, que compiten por la concesión. DEME acusó a Jan De Nul de tener contacto con firmas chinas y presentó una denuncia ante Estados Unidos, según información difundida por medios locales. Vera Cáceres confirmó que directivos de Jan De Nul se reunieron con el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, para refutar las acusaciones.
Paraguay depende de la hidrovía para el 70 % de sus exportaciones y la mitad de sus importaciones. Los demás países del Acuerdo de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay) se preparan para un posible reajuste de la tarifa, ya que el gobierno argentino anunció el fin de los subsidios y las empresas prometieron un plan de ahorro en la gestión futura.
El jueves pasado, en una reunión del Comité Intergubernamental de la Hidrovía en Asunción, los delegados paraguayos adelantaron que en junio se finalizará la remoción de rocas en el tramo río Apa-Asunción, obra para garantizar la navegabilidad en épocas de bajante.
