El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, pidió detalles sobre la situación del Banco Nacional de Datos Genéticos, organismo clave en la identificación de víctimas de la última dictadura, tras advertencias sobre dificultades operativas.
El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, solicitó información sobre el estado actual del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), el organismo encargado de realizar análisis de ADN para la búsqueda de bebés robados durante la última dictadura militar. La medida se da luego de que la directora técnica del BNDG, Mariana Herrera Piñero, advirtiera sobre limitaciones en la toma de muestras debido a restricciones presupuestarias.
En su juzgado se tramitan varias causas en las que se dispuso que el BNDG realice cotejos de ADN. Kreplak pidió conocer el estado de esos procedimientos, especialmente ante las demoras reportadas para desplazarse a tomar muestras cuando las personas no pueden acercarse a la sede del organismo.
La intervención del magistrado se produjo tras una presentación de la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (UFICANTE) y de la Unidad de Asistencia para Causas de Violaciones de Derechos Humanos de La Plata.
Días antes, el juez federal Alejo Ramos Padilla había dictado una medida cautelar interina, intimando al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a garantizar el correcto funcionamiento del BNDG. Ramos Padilla destacó el rol del BNDG como “organismo técnico esencial e irremplazable” para el esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad.
El BNDG conserva unas 32.000 muestras, según estimaciones de Abuelas de Plaza de Mayo, y fue creado en 1987 por iniciativa del entonces presidente Raúl Alfonsín. El organismo ha sido clave en la identificación de más de 140 nietos y nietas restituidos en su identidad.
