El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Seguridad, estableció la Mesa de Coordinación Federal de Prevención y Combate del Narcotráfico y la Criminalidad Organizada, con foco en los corredores bioceánicos que atraviesan el país, incluida la región chaqueña.
El Gobierno Nacional, mediante el Ministerio de Seguridad, oficializó la creación de la Mesa de Coordinación Federal de Prevención y Combate del Narcotráfico y la Criminalidad Organizada en los Corredores Bioceánicos. La medida fue publicada este viernes en el Boletín Oficial a través de la Resolución 446/2026.
El objetivo principal es prevenir la expansión del narcotráfico y el crimen organizado en las rutas que conectan los océanos Atlántico y Pacífico, las cuales atraviesan provincias del norte, centro y sur del país, incluyendo zonas del Chaco. La mesa busca coordinar acciones entre distintas áreas de seguridad para anticipar riesgos y detectar tempranamente modalidades delictivas emergentes.
Entre las funciones previstas se encuentran la protección de infraestructura crítica, la neutralización de organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico, contrabando, lavado de activos y trata de personas, así como la cooperación internacional. La mesa estará integrada por la Secretaría de Seguridad Nacional, la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico, la Unidad Antimafia, el Centro Regional de Información para la Lucha Contra las Drogas, la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, Migraciones y las fuerzas policiales y de seguridad federales.
La coordinación estará a cargo de la Secretaría de Seguridad Nacional en conjunto con la Secretaría de Lucha Contra el Narcotráfico, que también deberá realizar análisis integrales sobre estos fenómenos. La resolución destaca que el narcotráfico y la criminalidad organizada transnacional afectan la seguridad, la salud pública y la soberanía nacional, al erosionar instituciones y distorsionar mercados.
En el documento se identifican tres corredores bioceánicos principales —Norte, Central y Patagónico— que integran rutas, ferrocarriles, pasos fronterizos, puertos y nodos logísticos. Sin esquemas de seguridad adecuados, estas vías pueden ser utilizadas para el transporte de estupefacientes y otros flujos ilícitos.
