El Frente Chaqueño presentó una denuncia judicial contra el Ministerio de Salud del Chaco por deficiencias en los controles que posibilitaron que una persona sin título ejerciera la medicina en el ámbito privado y público.
El interbloque Frente Chaqueño presentó una denuncia ante la Justicia Provincial y la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) contra el Ministerio de Salud del Chaco, a raíz de las fallas en los controles que permitieron que una persona ejerciera la medicina sin título habilitante, tanto en el sistema privado como en el público.
Según la denuncia, la falsa médica figuraba en planillas internas de guardia, tenía asignaciones regulares dentro del hospital, percibía pagos —incluso a través de aplicaciones— y firmaba documentación oficial sin que se activara ningún mecanismo de control. “Esto no pasó en la oscuridad. Estaba en las planillas, en los cronogramas, en los registros. Todos lo sabían o debían saberlo”, señalaron desde el Frente Chaqueño.
Entre las pruebas presentadas se incluyen registros de guardias, cronogramas mensuales, comprobantes de transferencias, documentación firmada de puño y letra y actuaciones administrativas que evidencian que la situación era visible dentro del sistema sanitario. Uno de los aspectos más graves del caso es que la mujer firmó actas de defunción de más de 10 pacientes durante el período en el que ejerció sin título.
“Hay más de 10 familias que fueron a buscar atención médica y terminaron velando a sus seres queridos. Esto no es un error administrativo: es una falla estructural que tiene consecuencias humanas”, remarcaron. Desde el Frente Chaqueño señalaron que el problema excede a una persona y expone el deterioro del sistema de salud provincial. “Falló el privado, falló el hospital y falló el Estado. Cuando nadie controla, el sistema se rompe. Y cuando el sistema se rompe, el costo lo pagan las familias”, afirmaron.
La denuncia alcanza al ministro de Salud del Chaco, Sergio Rodríguez, y a funcionarios del área, por su responsabilidad en la falta de controles y supervisión. Además, advirtieron sobre la gravedad institucional del caso: “Si esto pasó durante tanto tiempo sin que nadie intervenga, la pregunta es inevitable: ¿cuántas situaciones más puede haber en otros hospitales?”.
Finalmente, exigieron que la Justicia avance con celeridad y que se determinen responsabilidades políticas. “No alcanza con mirar para otro lado. Cuando fallan todos los controles, las responsabilidades son de las máximas autoridades. Y alguien tiene que hacerse cargo”, concluyeron.
