Un informe técnico elaborado por el economista Estanislao Malic, del Centro Cultural de la Cooperación, analiza en profundidad la evolución de los agregados monetarios en el país. El estudio sostiene que, pese a las afirmaciones en contrario, se registró una expansión significativa de la base monetaria a través de canales no siempre visibles para el público general.
Los tres canales de la expansión monetaria
El trabajo identifica tres vías principales que habrían inyectado pesos a la economía. En primer lugar, las compras de divisas por parte del Banco Central. Para acumular reservas, la entidad emitió pesos para adquirir dólares, muchos de los cuales ya se encontraban dentro del sistema financiero local, incrementando así la liquidez.
El segundo mecanismo fue la transferencia de utilidades del BCRA al Tesoro Nacional. Las devaluaciones generan ganancias contables en el balance del organismo, y cuando estos fondos son girados al fisco, el proceso implica una creación de dinero, aunque no se catalogue como financiamiento directo del déficit.
El tercer canal lo constituyó el pago de intereses de la deuda pública en pesos. El crecimiento de los plazos fijos está vinculado al aumento de esta deuda. Los bancos pagan intereses a sus clientes con rendimientos que provienen, en gran medida, de títulos del Tesoro, lo que capitaliza y aumenta los saldos monetarios en las cuentas.
Un cambio en la estructura financiera
El análisis destaca además un cambio estructural: el reemplazo de los pasivos remunerados del Banco Central por deuda del Tesoro. Esta operatoria permitió canalizar pesos desde el sistema bancario hacia el financiamiento del sector público. Contablemente, esto reduce la emisión directa del BCRA, pero no elimina la liquidez ya existente en el mercado.
La polémica definición de «emisión»
Malic cuestiona en su documento la idea de que «no hubo emisión». Para el economista, la emisión no debe medirse por la impresión de billetes, sino por el crecimiento de los agregados monetarios (M0, M1, M2, M3), los cuales muestran un aumento claro en el período analizado. «La emisión es el aumento de saldos en las cuentas bancarias originado por el Banco Central. Los billetes físicos solo se imprimen cuando los depositantes deciden retirar ese dinero», explica.
Inflación: ¿Causas monetarias o estructurales?
De manera contraintuitiva, el estudio no atribuye el repunte inflacionario reciente directamente a esta expansión monetaria. Malic pone en duda el vínculo mecánico entre ambas variables y retoma teorías estructuralistas, argumentando que la inflación en Argentina responde principalmente a la restricción externa, es decir, a la escasez crónica de dólares en relación con el nivel de actividad económica.
Según el análisis, la dinámica de precios actual confirmaría este enfoque. Los relevamientos privados para marzo mostraron una inflación mensual cercana al 3%, con los alimentos –especialmente carnes y lácteos– explicando una porción significativa del aumento. Este dato refleja presión en la inflación núcleo, más allá de los ajustes en tarifas.
Los otros factores inflacionarios clave serían, según el informe, la corrección de precios regulados (con mecanismos de actualización automática que pueden superar la inflación pasada) y el aumento internacional del precio del petróleo, cuyo traslado a los combustibles locales aún sería parcial, presionando la estructura de costos.
