La morosidad en edificios alcanzó el 19% debido al aumento del costo de vida. Enterate de cuánto son los intereses y cómo afecta esto a tu consorcio
16/03/2026 – 09:30hs
El escenario económico actual en la Argentina está impactando de manera directa en una de las obligaciones mensuales más sensibles para quienes viven en edificios o complejos cerrados: el pago de las expensas. En los últimos meses, se observó una tendencia creciente en el incumplimiento de estos compromisos, lo que genera una señal de alerta no solo para los administradores, sino también para los propios vecinos que deben sostener el funcionamiento operativo de sus hogares.
Este fenómeno no es aislado y responde a una combinación de factores que incluyen el aumento constante en el costo de vida y la presión que ejercen los incrementos en los servicios públicos y los contratos de alquiler. Como resultado, las familias se ven obligadas a priorizar gastos, y en muchos casos, el pago de los gastos comunes del edificio queda postergado, generando una bola de nieve financiera difícil de frenar.
Casi dos de cada diez departamentos mantienen deudas de expensas
Un relevamiento reciente realizado por la plataforma ConsorcioAbierto sobre miles de consorcios en la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires revela que la morosidad trepó al 19%. Esto significa que, en la práctica, casi dos de cada diez unidades funcionales presentan algún tipo de atraso en sus pagos. Si bien el sistema de consorcios mantuvo durante mucho tiempo niveles estructurales cercanos al 17%, este desplazamiento hacia el 19% marca un cambio de tendencia que los especialistas sugieren seguir con detenimiento.
El informe destaca que no existen diferencias significativas entre la Capital Federal y el territorio bonaerense en cuanto al nivel de incumplimiento, lo que demuestra que se trata de una problemática extendida. El dato coincide además con los registros del Banco Central, que advierten sobre un endeudamiento creciente de las familias y una menor disponibilidad de ingresos, asfixiadas por la suba de los precios generales.
Deudas de expensas: los intereses por mora como mecanismo de defensa
Para intentar desalentar el atraso y evitar que las finanzas de los edificios colapsen, las administraciones aplican tasas de interés que buscan compensar la pérdida de valor del dinero y los costos operativos adicionales. En la Ciudad de Buenos Aires, la tasa promedio de interés por mora se ubicó en torno al 4,8% mensual durante el mes de enero. Por su parte, en la Provincia de Buenos Aires, el recargo promedio fue superior, alcanzando el 6,1% mensual.
Estos porcentajes tienen como objetivo principal que el consorcio no se convierta en una fuente de financiamiento barata para los propietarios o inquilinos en problemas. Cuando la mora crece de manera sostenida, el edificio comienza a funcionar bajo un esquema de financiamiento interno involuntario: aquellos vecinos que pagan en tiempo y forma terminan sosteniendo temporalmente el mantenimiento de los ascensores, el pago de sueldos del personal y los servicios generales, mientras otros regularizan su situación.
Expensas impagas: gestión y herramientas para evitar el colapso financiero
Desde el sector especializado señalan que la morosidad no responde exclusivamente a la crisis económica, sino que también está estrechamente ligada a la eficiencia de la gestión administrativa. Una administración que cuenta con herramientas modernas para ordenar los cobros y facilitar los canales de pago suele tener un control más riguroso sobre los deudores y logra prevenir que los saldos impagos se vuelvan irrecuperables.
El desafío para este 2026 será encontrar un equilibrio entre la necesidad de los consorcios de recaudar para cubrir sus costos crecientes y la capacidad real de pago de los propietarios. En un contexto donde los gastos de mantenimiento no dan tregua, la transparencia en el uso de los fondos y la búsqueda de planes de pago flexibles aparecen como las únicas vías para evitar que el deterioro de la infraestructura edilicia se convierta en una realidad irreversible producto de las cajas vacías.
