Actualizan el clima para este verano y hay sorpresas en Capital, el GBA y la Costa

Una nueva actualización del pronóstico del clima para el verano muestra una modificación en comparación con la previsión que se tenía hasta noviembre. Y ese cambio podría jugar a favor de un clima un poco más benévolo sobre todo para la zona este del país.

En estos primeros días del mes, como es habitual al comienzo de cada mes, el Servicio Mereorológico Nacional (SMN) publicó los datos para el próximo trimestre, que en este caso abarca desde el comienzo de diciembre hasta el final de febrero.

Los nuevos datos indican un cambio con respecto a las temperaturas que tendrían que soportar los porteños y bonaerenses durante el próximo verano. Las principales causas, según los expertos, están vinculadas a la temperatura del océano y a la previsión de lluvias más abundantes.

La diferencia fundamental con respecto al último informe climatológico publicado en noviembre (y que abarcaba hasta fines de enero) es que ahora en la zona mencionada ya no se prevé un exceso de calor, sino que la tendencia se ubica en el umbral de normalidad.

Video

La tendencia para el próximo trimestre cambió con respecto a lo pronosticado hasta ahora.

El informe del mes pasado indicaba que en toda el área central del país había probabilidades de que hubiese temperaturas por encima de lo normal. Eso ahora cambió y se habla de valores normales para la época.

Ola de calor en enero de 2023 en Plaza de Mayo, cuando las altas temperaturas golpeaban fuerte. Foto: EFEOla de calor en enero de 2023 en Plaza de Mayo, cuando las altas temperaturas golpeaban fuerte. Foto: EFEEsta modificación favorece a la zona de Capital, conurbano bonaerense y costa atlántica. En otras zonas del país, las chances de ocurrencia de fenómenos anormales también cambiaron, pero a la inversa. En la Patagonia cordillerana, donde hasta el mes pasado se esperaba temperaturas habituales para el trimestre estival, ahora se anuncia mayor probabilidad de que las marcas sean más altas.

En cambio, en la zona patagónica próxima al Atlántico la previsión no ha cambiado y sigue con un pronóstico de temperaturas normales para la época.

Otra zona que muestra cambios es la Mesopotamia, que también ha virado a valores normales para el verano. Allí lo que más preocupa son las inundaciones por lluvias: el fenómeno de El Niño ya está haciendo estragos y la tendencia indica un próximo trimestre pasado por agua.

Ésa es la zona del país en la que más impactarán las lluvias, sobre todo en Entre Ríos, mientras que en la zona centro-este (que incluye el AMBA y la Costa), se espera que las precipitaciones sean superiores a lo normal pero no tanto.

Volviendo a la temperatura, las marcas de calor más extremo del país se esperan para el norte y noreste del país. Incluso en la región de Cuyo se estima que la anomalía climática (con valores por encima de lo normal) sea mayor que en el área costera argentina.

calentamiento-global-nyt Estos cambios de último momento también plantean un escenario de indefinición transitoria para algunas zonas del país y ausencia provisoria de una tendencia marcada. Allí el mapa climatológico aparece directamente en blanco. Ocurre en la zona centro (parte de La Pampa, oeste de Buenos Aries, este de San Luis y Córdoba), que hasta el mes pasado marcaba un verano con temperaturas superiores a lo normal.

El mar y las lluvias

Las modificaciones ahora informadas por el SMN podrían tener vinculación con una variable que -también en estos últimos días- fue destacada en un informe climático de la Bolsa de Comercio de Rosario, que indica que la temperatura del océano Atlántico en Argentina se mantiene muy fría, a diferencia de lo que está ocurriendo en Brasil.

Esa situación es la que estaría permitiendo el ingreso de aire fresco (la jornada cuasi otoñal de este domingo fue un ejemplo), lo que actúa como un moderador de temperaturas.

Sin embargo, el mismo informe también advierte que dicho fenómeno está comenzando a perder intensidad de cara al verano, lo que podría dar lugar a que la actual situación -que incluso muestra para esta época algunos días de temperaturas mínimas por debajo de lo habitual- tienda a cambiar.

Marcelo Madelón, meteorólogo y licenciado en Medio Ambiente, aportó en diálogo con Clarín más datos para explicar este viraje en la tendencia climática: “¿Por qué hubo cambios en el centro y este del país y la temperatura no va a ser más elevada? Hay que relacionarlo con lo que se espera para las lluvias, que van a ser más abundantes de lo normal”.

cg Madelón argumentó: “Como el próximo va a ser un verano más lluvioso, con más capa nubosa es muy probable que disminuyan las temperaturas máximas. Eso va a influir en el promedio y va a dar lugar a que en vez de ser una época más calurosa que lo normal, termine siendo normal, acorde a los meses de diciembre, enero y febrero”.

El experto agregó: “El noroeste y el oeste de la Patagonia van a ser más secos, con menos cobertura nubosa y por consiguiente la temperatura va a ser más alta que lo normal. Ahí se ve otra vez la relación lógica entre lluvias y temperaturas. Por eso, en estos dos últimos años de sequía hemos tenido olas de calor y temperaturas extremas, con récords históricos en la temporada 2022-23”.

Sobre la temperatura del Atlántico, Madelón dijo que “los informes actuales se basan en una comparación entre la temperatura del mar del Brasil, que está entre 26 y 27 grados en la zona costera, y la del sector argentino que ahora en diciembre está entre 18 y 19 grados. Esa gran diferencia hace que el aire que ingresa desde el mar en Brasil sea mucho más cálido que el que ingresa del mar en Argentina”.

Bañistas en Ipanema, Río de Janeiro, en plena ola de calor de noviembre. Foto: EFEBañistas en Ipanema, Río de Janeiro, en plena ola de calor de noviembre. Foto: EFEEl especialista coincidió con el informe rosarino en que “es de esperar que con el correr de los días, por el simple hecho de llegar el verano, la temperatura de la superficie del mar en las costas argentinas suba un par de grados hasta alcanzar valores de entre 22 y 23 grados, dependiendo de la playa».

Pese a este leve aumento esperado en la temperatura del agua -siguió Madelón-, “cuando haya viento del este o del sudeste, en la Argentina va a producir un efecto refrescante, algo que no ocurre en Brasil que ha tenido varias olas de calor”.

Esta diferencia entre la temperatura del mar en Brasil y Argentina, finalizó el experto, no tiene que ver con el efecto de El Niño en una y otra geografía: “El Atlántico brasileño tiene una corriente de agua cálida que viene desde el norte y su origen en realidad es África. Esa corriente al chocar contra las costas a la altura de Recife tuerce hacia el sur, dando lugar a la corriente cálida de Brasil, que no ingresa a la Argentina de lleno porque tenemos un remanente de agua fría que viene del Sur por la corriente de Malvinas”.

PS

Más Noticias

Noticias
Relacionadas

Javier Milei, en vivo: las últimas medidas del Gobierno

El rector de la Universidad de Buenos Aires (UBA),...

Aplaudido por Musk, Gates y otras celebridades, el francocanadiense Michel Sadelain ganó el «Oscar de la Ciencia»

El científico franco-canadiense Michel Sadelain recibió este sábado en...

ANSES cuándo cobro: el cronograma de pagos de este martes 16 de abril

El detalle de quiénes reciben hoy las distintas prestaciones...

CIPPEC alertó al Gobierno por el costo social del ajuste y reclamó más diálogo

Un puñado de funcionarios del gobierno nacional, dirigentes políticos...