Daniel Coletti es uno de los líderes del software del código abierto en la Argentina. Con más de 25 años de experiencia en el sector tecnológico, Coletti, quien fue presidente de la Cámara Argentina de Empresas del Software Libre (CADESOL), es el fundador y CEO de Trans-TI, una empresa tecnológica que capacita y contrata a…

Daniel Coletti es uno de los líderes del software del código abierto en la Argentina. Con más de 25 años de experiencia en el sector tecnológico, Coletti, quien fue presidente de la Cámara Argentina de Empresas del Software Libre (CADESOL), es el fundador y CEO de Trans-TI, una empresa tecnológica que capacita y contrata a personas del colectivo Travesti/Transgénero.

En un contexto de competencia muy dura en el sector tecnológico argentino por la escasez de trabajadores y profesionales capacitados, Colettí explica por qué las empresas deberían apostar a la formación y la contratación de personas de este colectivo social.

-¿Por qué eligieron ayudar al colectivo trans?

-Elegimos el colectivo trans por varias razones: tanto mi compañera como yo veníamos bastante atravesados por temas de género. El movimiento NiUnaMenos del 2015 fue un despertar en ese sentido, especialmente para mí.

Igualmente, la razón que nos inclinó hacia el colectivo trans fue conocer las horribles estadísticas sobre violencia de todo tipo que ejerce la sociedad sobre esta comunidad, la expectativa de vida de los 35-40 años, la falta de oportunidades laborales por razones de identidad de género, falta de acceso a la salud y a la vivienda, todos estos temas impactan muy profundamente en el colectivo.

-A tres años del nacimiento de Trans-TI, ¿cómo evolucionó el proyecto original? ¿Qué objetivos y metas planteadas al inicio se cumplieron y cuáles están pendientes?

-El proyecto principalmente evolucionó en el tipo de servicio y los modelos de negocios. Al principio apuntamos principalmente a la digitalización, transcripción y al testing de software.

Si bien conservamos la flexibilidad de poder tomar cualquier trabajo digital de volumen, nos estamos focalizando en otros modelos que dan más valor agregado. En lo que respecta a metas, poder llegar al break-even es la primera importante que cumplimos y la que nos falta es conseguir algún modelo de negocios que pueda integrar más a las mujeres más oprimidas dentro del colectivo, especialmente aquellas que quieren pero no pueden dejar de ejercer trabajos de supervivencia.

-¿Cuáles son los servicios digitales en los que capacitan y contratan a personas del colectivo Travesti/Transgénero? ¿Y qué servicios brindan a las empresas?

-Los principales servicios que ofrecemos son la generación de leads (contactos calificados), auditoría de llamadas telefónicas para evaluar la calidad de call centers y monitoreo de redes y servidores 7×24 (NOC).

El entrenamiento se centra en mejorar habilidades de uso de la PC conectada a internet, que conozcan todas las herramientas disponibles que hay y para qué se usan, también conocimientos simples de oficios de IT (creación de robots de software, testing)

-¿Cuántas personas del colectivo Travesti/Transgénero han interactuado en estos tres años con la empresa y cuántas trabajan hoy en ella?

-Actualmente tenemos contratadas 19 personas del colectivo en la empresa. Entre rotaciones, entrenamientos y recomendaciones profesionales hemos interactuado con alrededor de 300 personas del colectivo.

Daniel Coletti, fundador y CEO de Trans-TI.

Respaldo estatal

-¿Reciben apoyo del Estado en algunos de sus diferentes niveles (nacional, provincial, municipal) y de organizaciones empresarias y de la sociedad civil?

-Del Estado nacional hemos recibido apoyo concreto e importante, especialmente con el Ministerio de Trabajo a través del programa de inserción laboral (PIL) y financiación para entrenamiento por parte de formación profesional de la Secretaría de Empleo.

Estamos en contacto con la Subsecretaría de Derechos Humanos del GCBA y en lo que respecta a organizaciones de la sociedad civil nuestro mayor contacto es con Civic House, de la cual somos parte.

-¿Cómo evalúan la aplicación de la ley “Diana Sacayán – Lohana Berkins”, de Promoción del Acceso al Empleo formal para Personas Travestis, Transexuales Y Transgénero?

-Nosotros vemos que hay buenos avances con la aplicación de la ley, hemos ayudado y conocido muchos miembros del colectivo que se han beneficiado con la ley insertándose dentro del Estado laboralmente.

-¿Cuál es el nivel de formación educativo de la mayoría de las personas trans?

-En nuestra experiencia vemos que la gran mayoría de las personas trans con la que hemos interactuado tiene secundario completo y muchos cursos de todo tipo de oficios. En nuestra base de datos de currículos tenemos más de 25% de personas que hablan fluidamente inglés.

Trans.TI participa en ferias sectoriales y de empleo.

-¿Cómo es el impacto de la empleabilidad en una persona trans?

-El impacto que nosotros realizamos es directo e inmediato. Solo tomamos personas trans que están desempleadas, por lo que además de un gran agradecimiento y una dedicación intensa en horas laborales vemos que los movimientos de morada son inmediatos, concretar pequeños deseos muy anhelados como viajes de fin de semana; iniciar actividades deportivas o de profesionalización que llevan más tiempo (terciarios/universitarios) están a la orden del día.

-¿Qué aporta una persona del colectivo trans a un trabajo en el sector TIC?

-Principalmente otra mirada, en épocas donde la sociedad demanda más inclusión y busca empresas que dejen de profundizar el patriarcado sumar diversidades (y aprovechar sus fortalezas) puede ser muy beneficioso en términos de calidad de producto.