El día que el Nene Sanfilippo noqueó al técnico de Boca porque no lo puso frente a San Lorenzo

Fue noticia mundial la mirada de Lionel Messi hacia Mauricio Pochettino disgustado por el cambio ante el Lyon en su debut en el Parque de los Príncipes. Luego, se confirmó una lesión del rosarino que no le permitió estar en los dos siguientes partidos. Se recordaron desplantes y enojos de jugadores disgustados por salir. En…

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Fue noticia mundial la mirada de Lionel Messi hacia Mauricio Pochettino disgustado por el cambio ante el Lyon en su debut en el Parque de los Príncipes. Luego, se confirmó una lesión del rosarino que no le permitió estar en los dos siguientes partidos. Se recordaron desplantes y enojos de jugadores disgustados por salir. En el arcón de los recuerdos, sin embargo, hay un hecho inédito en la historia del fútbol argentino: la piña que le pegó José Francisco Sanfilippo a Aristóbulo Deambrosi, reacción que le costó su permanencia en Boca. Fue el 28 de marzo de 1964, en plena Bombonera, furioso porque no lo ponía en un amistoso ante San Lorenzo.

El Nene Sanfilippo era una de las figuras del fútbol argentino, había marcado más de 200 goles con la camiseta de San Lorenzo, además de coronarse cuatro veces consecutivas goleador del torneo de Primera División (1958-61). En 1963 contaba con 28 años y tuvo una rutilante transferencia a Boca (25 millones de pesos, récord para la época), año en el que marcó 14 goles en 27 partidos oficiales entre el torneo y la Libertadores. Año en el que fue suficiente para que su relación con el cuerpo técnico encabezado por Adolfo Pedernera se desgastara.

La piña de José Sanfilippo a Aristóbulo Deambrosi fue tapa de la revista Goles del 31 de marzo de 1964.

La temporada de 1964 estaba convulsionada en el fútbol argentino. El grupo de los tradicionales equipos grandes, más Huracán y Vélez (los siete grandes, así los denominaba la prensa de entonces), estuvieron a punto de escindirse de la AFA por divergencias con el resto de los clubes por cuestiones vinculadas a la supresión de los descensos y la participación en las votaciones de los clubes de la B, C y Aficionados.

Mientras tanto, como ensayo ante un posible cisma, antes del comienzo del torneo se disputó la Copa Jorge Newbery, un torneo amistoso del que participaron Boca, River, Racing, San Lorenzo, Huracán y Vélez. Allí se produjo un hecho escandaloso, único en la historia.

Desde 1959 había cambios de arqueros pero no del resto de los jugadores. Sin embargo, en esos amistosos se permitían las modificaciones antes del minuto 44 del primer tiempo. Si no se hacían, ya no había cambios en el resto del partido. Faltando cinco minutos, Aristóbulo Deambrosi, técnico de Boca, mandó a calentar a José Sanfilippo, después de que la hinchada comenzara a corear su nombre. Pero el Nene no ingresó, como había sucedido dos días antes contra Vélez. Y el goleador estalló de bronca.

José Sanfilippo se va de la Bombonera, después del escándalo.

“Terminó el primer tiempo y Sanfilippo, sentado junto a mi, me preguntó: ¿A usted le parece bien no haberme puesto ? Le contesté. “Me parece que sí”. Eso fue todo. Me aplicó un puñetazo y salió hacia la cancha. No esperaba esa actitud y no me la explico”, contó Aristóbulo Deambrosi, que era el entrenador pero el que manejaba todo era Adolfo Pedernera, su cuñado, una especie de manager de todo el fútbol de Boca, en una movida transgresora de Alberto J. Armando al contratar a un ídolo de River, que llegó con todos colaboradores con pasado riverplatense como Deambrosi y Néstor Pipo Rossi.

“Por eso, cuando terminó el primer tiempo, le dije a Deambrosi: ‘Lo felicito… ¿Está contento de no haberme puesto’. Me contestó: ‘Nosotros hacemos lo que nos da la gana’. No pudo contenerme y le pegué. Después me di vuelta hacia el sitio desde donde miraba Pedernera, detrás de una ventana, y le grité que saliera a dar la cara, que no siguiera trabajando en las sombras, como lo hace siempre”. Esta fue la explicación de Sanfilippo, publicada en la revista El Gráfico, igual que el testimonio del Mono Deambrosi.

Aristóbulo Deambrosi, técnico, y Orlando, capitán de Boca.

Además, el Nene decía entonces: “Quiero jugar y no me dejan. No hay ningún motivo para que no me incluyan. Pienso que los técnicos no tienen ningún derecho a dejarme sentado en el banco de suplentes, muriéndome de ganas por entrar y haciendo el triste papel de un payaso”.

Hace un par de años, en un café de la calle Pedro Goyena del que era habitué, Sanfilippo, que ahora tiene 86 años y entonces tenía 83, reconstruyó, ante la curiosidad periodística, la escena una vez más. “Deambrosi salió disparado hacia el vestuario para no darme explicaciones, lo corrí, le toqué el hombro con el dedo y le pregunté por qué no me había puesto. Y me contestó mal, con soberbia. No me contuve y lo noqueé en la mitad de la cancha”. Aún estaba convencido de que había actuado bien.

José Sanfilippo y Orlando y las disculpas públicas ante la prensa.

Sin embargo, tras el incidente del sábado 28 de marzo, el jugador ofreció sus disculpas al plantel y al cuerpo técnico, además de elevar una carta para aminorar la sanción. Pero la respuesta de Alberto J. Armando y la comisión directiva de Boca fue inapelable: le rescindieron el contrato. Armando, que era padrino de un hijo de Sanfilippo y había hecho un enorme esfuerzo económico para contratarlo, explicaba dolido: “Hablar de Sanfilippo es hablar de alguien a quien realmente aprecio. Como si fuera un hijo o un hermano. Creí en él. No quise creer lo que se decía de su indisciplina y sus arrestos temperamentales. Lo que hizo hoy me demuestra que estuve equivocado”.

El Tribunal de Disciplina de la AFA también actuó rápidamente. El boletín N° 1111 del 2 de abril de 1964 dice sin mayores explicaciones: “Se suspende por ocho partidos al jugador José Francisco Sanfilippo del club Boca Juniors. Arts. 156 y 204 del RD”.

La sanción a José Sanfilippo en el boletín oficial de la AFA.

Enseguida llegaron representantes de Nacional de Montevideo para contratarlo. Primero, mientras se entrenaba en el Parque Chacabuco para mantenerse en forma, se negó. Finalmente, la transferencia se hizo el 18 de abril y la AFA aprobó el pase internacional el 29 de abril.

Sanfilippo jugó poco en el equipo Bolso ya que en un amistoso ante Vasco da Gama sufrió fractura de tibia y peroné. Luego continuó su carrera en Banfield, Brasil (Bangú y Bahía), regresó a San Lorenzo (campeón en 1972) y jugó su último partido oficial, con 42 años, el día que San Miguel debutó en AFA, en 1978. Obvio, marcó un gol.

Su carácter frontal, irascible, lo acompañó siempre, para decirle “pibe, usted se comió todos los amagues” a Sergio Goycochea tras el 0-5 con Colombia en 1993 o para destacarse en una publicidad política al ritmo de “Garrote, garrote, garrote!”. Hubo broncas y berrinches de jugadores contra técnicos, pero como esa piña, ninguna…

El Nene Sanfilippo posando con la de Boca.

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