Sardinas, una especie con un excelente presente en el Paraná Guazú

Buenos momentos se están viviendo con respecto a la pesca de sardinas en el Paraná Guazú, las que se dan tanto desde los muelles y costas como de embarcado. Es una de las pescas preferidas por muchos aficionados, que después convierten en verdaderas exquisiteces culinarias. En líneas generales son dos las técnicas utilizadas para la…

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Buenos momentos se están viviendo con respecto a la pesca de sardinas en el Paraná Guazú, las que se dan tanto desde los muelles y costas como de embarcado. Es una de las pescas preferidas por muchos aficionados, que después convierten en verdaderas exquisiteces culinarias.

En líneas generales son dos las técnicas utilizadas para la pesca de esta especie. Una es la utilización del paternóster, elemento de pesca que consiste en una boya preferencialmente del tipo zanahoria, desde donde sale una madre de nailon de 0,35 mm, de entre un metro a un metro veinte de largo, que en el final lleva un plomito pasante de unos 10 a 15 gramos para mantener la linea en forma vertical. En esta madre se colocan nudos fijos o corredizos, perlitas o mostacillas y rotores cada 25 centímetros, de donde salen brazoladas de unos 20 centímetros preferentemente entorchadas, provistas de anzuelos pejerreyeros como los Mustad n° 4.

Otra de las técnicas preferida de los aficionados es la pesca al vuelo, que consiste en un esmerillon atado en una línea madre del 0,30 o 0,35 milímetros y en un largo total de 1,20 metros. A los 20 centímetros aproximadamente del esmerillón se confecciona un nudo corredizo, se colocan 2 o 3 mostacillas, esmerillón y mostacillas nuevamente para cerrar el conjunto con otro nudo corredizo.

La brazolada tiene que ser preferencialmente entorchada de entre los 60 y 70 centímetros de longitud realizadas sobre nailon del 0,25 o 0,30 milímetros, dejamos una distancia de unos 90 centímetros para repetir el conjunto de nudos corredizos, mostacillas y esmerillon y así colocar la segunda brazolada; finalmente cerramos todo el conjunto con un esmerillon con mosquetón y plomada.

Con respecto a la plomada, en la pesca al vuelo va a variar según la correntada del lugar y la profundidad donde coman las sardinas, finalmente la acción de esta pesca es lanzar la linea y dejarla profundizar un poco, para después ir recogiéndola y dando tirones con la puntera de nuestra caña.

En cuanto a las carnadas, se pueden utilizar mojarritas, filet de dientudos o de la misma sardina de aproximadamente unos 3 a 5 centímetros de ancho, por unos 12 a 15 centímetros de largo; la combinación de encarnes de lombrices con estos filet también funciona muy bien. Aunque hay que tener en cuenta también que si utilizamos anzuelos muy brillosos, estos de por sí solos atraen el pique de las sardinas.