Elecciones PASO 2021: shock en el búnker del Frente de Todos y temor por lo que pueda pasar en noviembre

El búnker del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires transitó dos mundos completamente distintos. Hubo en el centro operativo del kirchnerismo en Chacarita dos universos que parecían no tocarse ni reconocerse. Hasta los resultados, se vivió en la casa política del candidato Leandro Santoro un cierto optimismo tranquilo, un poco forzado, pero…

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El búnker del Frente de Todos en la Ciudad de Buenos Aires transitó dos mundos completamente distintos. Hubo en el centro operativo del kirchnerismo en Chacarita dos universos que parecían no tocarse ni reconocerse. Hasta los resultados, se vivió en la casa política del candidato Leandro Santoro un cierto optimismo tranquilo, un poco forzado, pero sin espera demasiadas sorpresas.

Cuando aparecieron los primeros datos oficiales, en la carpa del oficialismo pasó un tsunami y los protagonistas, que venían hablando en intervalos de 40 minutos, desaparecieron. Mientras, afuera los militantes, que iban sumando gritos, hacían el aguante a pesar de los resultados amargos para ellos.

Santoro no apareció en ningún momento en el búnker. Recién se lo vió con Alberto Fernández, cuando el presidente salió a reconocer la derrota. “Algo no habremos hecho bien para que la gente no nos acompañe”, admitió el Presidente.

“Esto es una catástrofe enorme, y lo peor de todo es que puede empeorar en noviembre“, se escuchaba entre los colaboradores en el búnker de Chacarita.

Alberto Fernández junto a Cristina Kirchner y Sergio Massa después de los resultados adversos para el oficialismo. Foto José Brusco

El shock fue tal entre los seguidores del kirchnerista que casi no podían hablar. “Yo tengo muchas elecciones encima, cuando ves que guardan los sanguchitos antes de tiempo, te das cuenta que se fueron todos para no dar la cara”, comentó otro colaborador.

Afuera, del otro lado de las vallas, donde estaban los militantes esperando, en el cruce de Corrientes con Dorrego, los gritos de los jóvenes se hacían escuchar. La mayoría eran chicos, de edad secundaria, aguantando a sus candidatos con cánticos y brazos en alto. La noche, en ese esquina del Parque Los Andes, fue creciendo a medida que pasaban las horas.

En un principio había poca gente aguantando la parada. Cerca de las diez de la noche, aparecieron grupos de jóvenes y organizaciones sociales que coparon el lugar con alientos y apoyo incondicional a sus candidatos.

“Yo voy a estar con Cristina pase lo pase. Es la heredera de Perón y Evita y es ella única que puede sacar a este país adelante”, comenta casi afónica de cantar todo el tiempo Gimena.

Lágrimas y tristeza entre los militantes kirchneristas en Chacarita después de la derrota en las PASO 2021. Foto Maxi Failla

Entre banderas, bombos, trompetas estridentes, humo a asado, cerveza y vino, los jóvenes militantes no bajaron los brazos en ningún momento. Era otro universo. Muy distinto al que crecía dentro de la carpa en el búnker.

Mientras los simpatizantes kirchneristas bailaban al ritmo de la murga y la batucada, bebían cerveza, fumaban, se reían y debatían en público sus ideales con energía; adentro, en las carpas del oficialismo de Capital Federal, aparecía un vacío silencioso que acaparaba todo. Lo único que se escuchaba en la sala de prensa eran las opiniones, las charlas y el tipeo de los periodistas que cubrían a cada centímetro el histórico día.

Santoro había empezado el día votando en el Colegio Mater Ter Admiribilis, ubicado en 24 de noviembre e Independencia. Después se fue a un bar llamado Los Irrompibles, donde desayunó junto a militantes. De ahí recorrió mesas de varias comunas y después se fue a almorzar con su familia a un bodegón en Boedo, donde recibió la sorpresiva visita de Alberto Fernández.

Aliento sin distancia social en la puerta del bunker del Frente de Todos. Foto Maxi Failla

Allí habló con algunos medios y contó que, con las elecciones, “la democracia se fortalece con la participación ciudadana y el voto de todos”, señaló el precandidato al tiempo que reveló cuál es su cábala en esta jornada electoral. “Soy bastante cabulero, a la mañana estuve escuchando a (Joan Manuel) Serrat”.

Después dijo: “Hay que ir de menor a mayor, teniendo expectativa, pero lo importante es hacer una buena elección, valorando las cosas que hicimos nosotros”, dijo Santoro en declaraciones a El Destape Radio, en las que a su vez remarcó: “Juntos tiene algo a favor en estas primarias porque ellos van a tener elecciones internas y nosotros no porque vamos con una lista única”.

El choripán, un clásico entre los militantes durante la vigilia a la espera de los resultados. Foto Maxi Failla

Gisela Marziotta, compañera de fórmula de Santoro, tampoco apareció por el búnker. No se la vió ni tampoco habló. Tampoco Victoria Tolosa Paz, precandidata a diputada nacional por la Provincia. Los resultados oficiales, que daban un catastrófica derrota en todo el país, habían silenciado cualquier tipo de optimismo moderado que se veía poco antes.

“Lo peor que todo esto puede empeorar en noviembre. Si no hacen algo estos dos meses para las generales, la cosa está bastante negra”, opinaba Ignacio, un militante que intentaba mantener optimismo en medio de un paliza sorpresiva.

MG

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