Osqui Guzmán: Ping Pong con un actor mayúsculo

Porteño de nacimiento e hijo de bolivianos, Osqui Guzmán creció en un conventillo de La Boca. Su papá plomero y su mamá gasista se instalaron en la Argentina para trabajar, pero las cosas no fueron fáciles. Si bien pasaron privaciones, Osqui creció en un hogar donde pudo soñar con un futuro mejor. Primer fantaseó con…

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Porteño de nacimiento e hijo de bolivianos, Osqui Guzmán creció en un conventillo de La Boca. Su papá plomero y su mamá gasista se instalaron en la Argentina para trabajar, pero las cosas no fueron fáciles. Si bien pasaron privaciones, Osqui creció en un hogar donde pudo soñar con un futuro mejor. Primer fantaseó con dedicarse al kung fu, pero luego se inclinó por la actuación, no sin enfrentarse a la decepción de su papá. Entró Al Conservatorio Nacional de Arte Dramático para convertirse en actor y el tiempo le dio la razón.

Los primeros pasos los dio en el Teatro Callejero de la Ribera, cosa bastante lógica. ¿Qué otro actor podía interpretar mejor lo que ocurría en los conventillos de principios del siglo pasado?

Después vino la televisión y con ella la popularidad y la estabilidad de los trabajos sucesivos. Hizo Campeones, en 1999, Buenos vecinos, en 2000, y también llegaron las películas, como La fuga, Tiempo de valientes y La revolución es un sueño eterno. Un renglón aparte para su participación en Hermanos y detectives, el ciclo de Damián Szifrón en Telefe, con Rodrigo de la Serna y Rodrigo Noya. La calidad integral de su propuesta dejó una huella en la televisión nacional.

Si bien la pantalla chica le fue como anillo al dedo, Osqui Guzmán tiene ADN teatral, de manera que no podía estar ausente en el fenómeno que fue Toc Toc, en el que participó en el elenco alternativo, como el taxista que padece “aritmomanía”, un trastorno por el cual se la pasa haciendo cálculos y cuentas todo el tiempo.

Su nombre se asocia a El Bululú, la obra que presentaba el actor español que se radicó en la Argentina en los años ‘70: José María Vilche. La readaptó junto a su mujer Leticia González de Lellis. Pero la lista es larga, ya que como actor, dramaturgo o director, Osqui Guzmán respira teatro. Ahora protagoniza Los Bonobos, junto a Lizy Tagliani, Campi y Peto Menahem. Y en noviembre, será parte de la esperada serie Maradona, sueño bendito que se estrenará en Amazon. El Ping Pong de TN Show lleva la firma de un ese crack del escenario y de la vida que se llama Osqui Guzmán.

Una película: El vestidor, con Anthony Hopkins e Ian McKellen

Una serie: Seinfeld

Un programa de TV: La voz

Una radio: Urbanaplay

Un diario: Página 12

Un libro: “El que tiene sed”, de Abelardo Castillo

Una red social: Instagram

Un actor: Rodrigo de la Serna

Una actriz: Lorena Vega

Un periodista: Reynaldo Sietecase

Un tuitero: Juan Parodi

Un músico: Residente

Una banda: El Kuelgue

Un ídolo: Jackie Chan

Una diva: Lizy Tagliani

Un amigo: Checo

Un familiar: Leti

Una frase de cabecera: ¡No lo diga, hágalo!

Una buena noticia: la llegada de mi hija

Un idioma: el chino

Un insulto: ¡forro!

Un chisme: ¿Qué tal estuvo la obra de tal?

Un chiste: es muy guarango, no lo puedo contar.

Una predicción: En un año, vuelve el pogo…

Una canción: Noche de bodas, de Joaquín Sabina

Una habilidad: imito a un grillo

Un vicio: mirar videos de Kung Fu

Un miedo: despertarme un día de todo esto

Una mentira: mañana lo hago

Una perdición: el chocolate

Un juego: el Burako

Una búsqueda: que aparezcan los nietos de las Abuelas de Plaza de Mayo

Un TOC: cuando me cepillo los dientes, siempre pongo una mano en el bolsillo

Un problema: cada día veo menos y siempre me olvido los anteojos

Una cuenta pendiente: tocar un instrumento

Un sueño: vivir frente al mar

Una comida: asado

Una bebida: cerveza

Un lugar en el mundo: Paros, Grecia

Un viaje pendiente: Japón

Un gustito: un copita de limoncello