GP de Italia: el final más apretado de la historia de la Fórmula 1 se vio en Monza

El circuito de Monza, escenario del Gran Premio de Italia de Fórmula 1, es conocido como el Templo de la Velocidad, ya que las características del trazado han permitido el desarrollo de grandes espectáculos, como el que sucedió en 1971, cuando se dio el que se considera como el final más apretado de la historia…

gp-de-italia:-el-final-mas-apretado-de-la-historia-de-la-formula-1-se-vio-en-monza

El circuito de Monza, escenario del Gran Premio de Italia de Fórmula 1, es conocido como el Templo de la Velocidad, ya que las características del trazado han permitido el desarrollo de grandes espectáculos, como el que sucedió en 1971, cuando se dio el que se considera como el final más apretado de la historia de la categoría.

En este autódromo se desarrollará este domingo la edición 71 en el ámbito de la Fórmula 1, aunque su historia empezó mucho antes, tanto que Monza está próximo a cumplir un siglo albergando el Gran Premio de Italia, que ya existía antes de que se pusiera en marcha la máxima categoría del automovilismo mundial.

Fue en 1921 cuando el francés Jules Goux se inscribió como el primer ganador del GP de Italia, al volante de un Ballot, aunque esa edición bautismal se realizó en la ciudad de Bologna. Fue al año siguiente cuando por primera vez se corrió en Monza, y la victoria fue toda local: se impuso Pietro Bordino, en un Fiat.

El circuito de Monza en aquel Gran Premio de Italia de 1971.

En 1950, con la llegada de la Fórmula 1, el Templo de la Velocidad ya estuvo en la primera temporada. Y después de los triunfos de los italianos Giuseppe Farina (50) y Alberto Ascari (1951 y 1952), Juan Manuel Fangio hilvanó tres victorias consecutivas, entre 1953 y 1955, una marca todavía no igualada en la F1.

El final más apretado de la historia

La paridad más impactante al bajar la bandera de cuadros en una carrera de la categoría se dio en 1971 en el Autódromo Nazionale Monza. Aquel 5 septiembre, el británico Peter Gethin, al volante de un British Racing Motors (BRM), se llevó el triunfo por una décima de segundo de ventaja sobre el sueco Ronnie Peterson.

Pero no menos impactante fue lo que ocurrió detrás de quienes lograron el 1-2, porque los cinco primeros corredores acabaron la carrera separados por apenas 0,61 segundos. Como es natural, aquella fue una de las carreras más espectaculares, aunque, curiosamente, sus protagonistas no están entre los mejores pilotos de F1.

En solo 8 de las 55 vueltas se repitió el orden de la anterior, se vieron 26 cambios en la punta de la competencia y ocho líderes distintos. Una verdadera locura.

Peter Gethin, el ganador del final más apretado de la historia de la Fórmula 1.

Gethin había abandonado la escudería McLaren por la falta de confiabilidad del M7C naranja. Así, se presentó en el Templo de la Velocidad con su BRM P160 estrenado en la cita anterior, el Gran Premio de Austria. Allí acabó décimo y a dos vueltas del vencedor (el suizo Jo Sieffert). Ante dichos antecedentes, nadie podía imaginar la hazaña que iba a lograr.

Si por algo se distingue Monza es por la longitud de sus rectas, que a veces parecen interminables. Por ello es que puede promover espectáculos como el que se vio aquella tarde del 5 de septiembre de 1971.

Aprovechándose de los múltiples abandonos de Clay Regazzoni, Jacky Ickx, Jackie Stewart y Graham Hill, Chris Amon quedó como líder. Pero un infortunio lo sacó de competencia por el triunfo: trató de retirar una de las láminas protectoras de su visera, pero se las arrancó todas. Eso hizo que perdiera posiciones cuando apenas restaban una decena de vueltas para recibir la bandera de cuadros; finalmente, terminó sexto.

Ronnie Peterson fue segundo en ese Gran Premio de Italia. Siete años más tarde, murió en Monza.

Entonces, el pelotón compuesto por el propio Gethin, Ronnie Peterson, François Cevert, Mike Hailwood y Howden Ganley iniciaron un sprint de locura en los cinco giros finales épicos. Los cambios de posiciones eran constantes en el grupo. Gethin, que había perdido la cabeza de la carrera, remontó desde el centro de la melé a pocos metros de la meta.

Así fue cómo Gethin logró el triunfo y la llegada más apretada en la historia de la F1. Tras el BRM del británico entró el March-Ford de Peterson, separados por 0,01 segundos. A su vez, el sueco precedió al Tyrrell-Ford de Cevert en 0,09 segundos. Hailwood cruzó la meta en la cuarta colocación, a 0, 018 segundos. Cerró Ganley (BRM) el quinteto magnifico, con un retraso de 0,61 segundos frente al ganador.

En ese final frenético, Gethin obtuvo su único triunfo en la categoría, de un total de 31 carreras disputadas. Si Peterson se la quitaba, habría llevado a 11 su cantidad de victorias. Y de estos cinco, el otro que pudo ganar al menos una carrera fue Cevert. Tanto Hailwood como Ganley se fueron sin triunfar una sola vez.

De ellos, Ronnie Peterson fue el que más cerca estuvo de lograr un título, ya que ese mismo año 1971 fue subcampeón pero muy lejos de la posición del monarca Jackie Stewart, quien le sacó 29 puntos (62 contra 33).

El propio sueco encontró la muerte ocho años más tarde en el mismo circuito de Monza, cuando en plena carrera su Lotus se prendió fuego tras un accidente múltiple.

Al principio, aun con la severidad del incidente, su vida no pareció correr peligro y hasta estuvo consciente en el hospital donde fue internado cuando le informaron que tenía 17 fracturas en una pierna y tres en la otra, lesiones por las que debía ser operado

Sin embargo, aquella misma noche Peterson experimentó una complicación severa relacionada con las fracturas múltiples denominada embolia grasa, la cual a su vez le produjo un fallo de múltiples órganos. Pocas horas después, fue declarado oficialmente muerto.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA