Covid, gripe y bronquiolitis: en qué estado real está la vacuna triple viral que anunció Fernando Polack

Este miércoles, en una entrevista por radio Mitre, Fernando Polack, respetado médico pediatra de Fundación Infant y quien lideró el voluminoso estudio local de fase 3 de Pfizer contra el Covid, sorprendió al anunciar que en Argentina se haría próximamente la investigación (también de fase 3) de “una vacuna triple viral del adulto”, que conjugaría…

covid,-gripe-y-bronquiolitis:-en-que-estado-real-esta-la-vacuna-triple-viral-que-anuncio-fernando-polack

Este miércoles, en una entrevista por radio Mitre, Fernando Polack, respetado médico pediatra de Fundación Infant y quien lideró el voluminoso estudio local de fase 3 de Pfizer contra el Covid, sorprendió al anunciar que en Argentina se haría próximamente la investigación (también de fase 3) de “una vacuna triple viral del adulto”, que conjugaría coronavirus, gripe o influenza, y el virus sincicial respiratorio (el principal causante de la bronquiolitis). En estas líneas, los detalles concretos de ese desarrollo.

Clarín pudo hablar con Gonzalo Pérez Marc, médico pediatra de Fundación Infant, que por fuera de esa institución viene trabajando “en tándem con Polack” en la dirección y coordinación de varios estudios de fase 3 en el entorno del Hospital Militar. Los laboratorios les piden; ellos enrolan, concretan, siguen, relevan y procesan los resultados, por resumir lo que en verdad es un minucioso, complejo y muy pautado proceso de investigación.

Lo primero que se desprende de la charla es que no hay, en concreto, ninguna vacuna triple viral por probar. Es un proyecto en carpeta que Pérez Marc definió de modo sugerente: “Es un programa que intuimos que va a ocurrir”.

Gonzalo Pérez Marc, el médico pediatra que dirige el primer estudio de fase 3 de una vacuna ARNm contra el virus sincicial respiratorio.

Pero hay una noticia para contar y no es menor: en noviembre comenzará (y ya reclutan voluntarios de más de 60 años a través de www.vacunas60.com) un estudio de fase 3 para superar el desafío más difícil de ese auspicioso proyecto “triple”: la vacuna contra el virus sincicial (o sincitial, es lo mismo) respiratorio, también llamado por sus siglas, VSR.

“Por lo menos serán 3.000 personas”, dijo Pérez Marc, en referencia a los voluntarios que esperan conseguir, y agregó: “La idea es que sean mayores de 60 años sanos. Es decir, factores de riesgo hay siempre a esa edad, pero personas sin enfermedades graves”.

Como suele pasar en estos casos, el médico, por razones de confidencialidad, no pudo revelar el nombre del laboratorio. “Son los principales laboratorios estadounidenses”, esbozó antes de aclarar una pista que conduce a un blanco certero: “La plataforma será ARN mensajero”.

Pero, para que la vacuna anunciada por Polack se concrete, debería aprobarse también una vacuna antigripal ARNm, producto que -por fuera de las conocidas contra el Covid- no existe.

Para Pérez Marc, “seguramente comenzará la fase 3 de una vacuna así en el primer trimestre de 2022”, ya que “varios laboratorios tienen estudios contra la influenza A en fase 2”, aseguró.

Sumando la pata “Covid” de plataforma ARNm (en fase 3 y con autorización de uso de emergencia en casi todo el mundo), el médico estimó que en dos años podría asomar la triple viral para adultos.

Estudios en la mira

De todos modos, conseguir una vacuna contra el virus sincicial es un desafío en sí mismo. Pérez Marc aclaró que la que probarán será de una sola dosis y que no precisará las bajísimas temperaturas que, se sabe, requieren otras vacunas de ARNm.

En cuanto al estudio que comenzará en noviembre, no será el primero de su tipo que lleve adelante este médico. Ya en 2019 coordinó la investigación de una vacuna de Novavax (con financiamiento de la fundación Bill y Melinda Gates) contra el VSR, destinada a embarazadas, de modo que pudieran pasarles los anticuerpos a los fetos a través de la placenta.

“En Argentina, los resultados de eficacia fueron buenos, del 68%, pero el estudio global quedó por debajo del 40% y la vacuna finalmente no se aprobó”, recordó.

Ahora bien, ¿por qué administrar una vacuna contra el VSR a adultos mayores?

Niños con nebulizadores por epidemia de bronquiolitis. Foto David Fernández

Esta infección respiratoria está asociada a los menores de dos años, en especial recién nacidos, población con mayor preponderancia a desarrollar cuadros de bronquiolitis como consecuencia del VSR.

De hecho, en estos días se registra un brote en Argentina y no existe vacuna o tratamiento para combatirlo (los antibióticos no sirven para enfermedades virales), más allá del anticuerpo monoclonal palivizumab, que se usa en casos muy específicos.

Lo que no está muy difundido es que los adultos también pueden contraer VSR, aunque sus síntomas suelan confundirse con una gripe o resfrío, términos que hasta la “era Covid” usábamos erráticamente. 

“Hoy hay una revolución en materia de vacunas dirigidas a adultos mayores. La población está envejeciendo, por lo que la demanda al sistema de salud es mayor. La revolución apunta justamente a cubrir virosis respiratorias que afectan fuertemente a los grupos de riesgo”, subrayó Pérez Marc.

Vista en conjunto, la tríada Covid-influenza-VSR habla de infecciones respiratorias que “generan un daño parecido en estas poblaciones”. Es decir, las que están en los márgenes de la vida. Infancia y vejez.

Perfil especial

Minutos antes de la charla con Clarín, Pérez Marc andaba en monopatín.

Iba al Hospital Militar, donde pasa buena parte del día: coordinó con Polack (“Yo dirijo los estudios, él participa en el diseño y organización general”) la investigación con la vacuna de Pfizer, que reclutó a 6.000 personas, y el de la famosa vacuna vegetal del laboratorio Medicago, que enroló nada menos que 8.000 voluntarios.

Además dirige “otros siete estudios clínicos Covid y no Covid, para distintos tipos de tratamientos”.

En Mendoza, aplican la vacuna de Moderna para completar esquemas contra el Covid a adultos mayores. Foto: Ignacio Blanco / Los Andes

No hay que charlar mucho con este médico de 44 años para comprender su frescura, signada por un peculiar -y no tan frecuente en un médico- eclecticismo.

Lejos de solamente lidiar con tediosos contratos farmacéuticos y planillas de pacientes bombardeados por la letra chica del “consentimiento informado”, Pérez Marc es un estudioso que se autodenomina inquieto por la “subjetividad del paciente“.

Una subjetividad postergada. Aplastada, incluso.

Es médico pediatra, se formó en Medicina del Deporte y cursa el último año de la licenciatura en Filosofía por la UBA.

Además, realiza una maestría en Bioética. Y está cerca de terminar su doctorado en Medicina. El tema de su tesis es elocuente. Atinado en medio de una pandemia como esta: “La identidad del sujeto enfermo”.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA