La salida de depósitos podría acelerarse pero dicen que los bancos ganaron solvencia

La expectativa del Gobierno y los analistas es que durante los próximos días se produzca un auge de filas de personas en las sucursales bancarias. Se espera que la restitución del cepo cambiario genere más presiones sobre los depósitos en dólares. Lo que se podría drenar de las reservas por esa vía llega a un…

La salida de depósitos podría acelerarse pero dicen que los bancos ganaron solvencia

La expectativa del Gobierno y los analistas es que durante los próximos días se produzca un auge de filas de personas en las sucursales bancarias. Se espera que la restitución del cepo cambiario genere más presiones sobre los depósitos en dólares. Lo que se podría drenar de las reservas por esa vía llega a un total de US$22.500 millones, según la consultora LCG. La medida anunciada ayer por el Gobierno apunta justamente a calmar esas ansiedades y a que en los próximos días se demuestre la solvencia del sistema bancario. En las once jornadas siguientes a las PASO, la corrida bancaria generó una salida de depósitos en dólares del sector privado de US$3.510, el 10,8% del total.

Hasta el miércoles de la semana pasada, la acelerada salida de reservas puso a Cambiemos entre la espada y la pared. Se vio en la obligación de restringir el acceso a dólares de las personas. Tuvo que elegir entre tres actores: los acreedores, que tenían papeles de deuda en dólares que iba a querer cobrar; los depositantes, que iban a querer hacer líquidos sus plazos fijos en moneda extranjera; y los ahorristas e inversores, que iban a querer comprar divisas para protegerse de la inflación venidera.

Los dólares no alcanzaban para todos. Algunos iban a tener que ser perjudicados para intentar garantizar el acceso a moneda estadounidense de los demás. El default declarado el miércoles perjudicó a los acreedores institucionales de corto plazo. El cepo declarado ayer, a los potenciales ahorristas que quisieran comprar dólares. El beneficio fue para quienes ya tienen divisas depositadas en los bancos.

De todos modos, el perjuicio para los que quieran protegerse de la futura y creciente inflación fue parcial. El límite en US$10.000 mensuales deja lugar a un porcentaje importante de la demanda de dólares que afecta al MULC todos los meses. De hecho, el 70% de las operaciones de fuga son de ahorristas que compran hasta US$10.000.

En mayo de 2018, mes álgido de corrida, la fuga bruta de esos pequeños ahorristas totalizó US$1.550 millones. Cifra casi idéntica a los de julio de 2019, que fueron US$1.500 millones. En ese rango se mueve la fuga de dólares potencial a partir de ahora, ya que las medidas anunciadas ayer harán que la oferta se acerque a cero, porque la tentación será ir a vender en el blue. La pregunta es si la medida anunciada ayer será suficiente para garantizar que todos los depositantes vayan a contar con sus dólares o si habrá que ajustar para abajo el límite del cepo.

Entre analistas la lectura es que la nueva norma logrará hacer que el sistema bancario sea solvente para cubrir un potencial drenaje de los plazos fijos. Aunque eso no garantiza que se logre tranquilizar a los depositantes. Es decir: no hay certezas de que la corrida no termine generando una salida enorme de reservas. Por eso el BCRA se reunió ayer con los bancos para que abran hasta las 17 y para avisarles que se importarán US$20.000 millones en billetes para abastecer las necesidades y generar calma.

El economista Estanislao Malic afirmó: “Era una medida necesaria. La devaluación posterior a la PASO y el default generaron una incertidumbre que estimuló la corrida bancaria. Puede continuar, no sabés cómo va a reaccionar la gente, pero incluso en ese caso, en términos matemáticos, esto hace solvente al sistema y los bancos van a poder responder”.


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