Anthoine Hubert, el pichón de campeón que murió en la curva más peligrosa de Spa Francorchamps

Anthoine Hubert tenía 22 años y una vida dedicada al automovilismo. En Francia se ilusionaban con que él cortara una racha de 23 años sin triunfos de pilotos galos en la Fórmula 1 desde Alain Prost, algo que Pierre Gasly y Romain Grosjean aún no consiguieron. Pero un accidente mientras hacía lo que más amaba cortó su…

Anthoine Hubert, el pichón de campeón que murió en la curva más peligrosa de Spa Francorchamps

Anthoine Hubert tenía 22 años y una vida dedicada al automovilismo. En Francia se ilusionaban con que él cortara una racha de 23 años sin triunfos de pilotos galos en la Fórmula 1 desde Alain Prost, algo que Pierre GaslyRomain Grosjean aún no consiguieron. Pero un accidente mientras hacía lo que más amaba cortó su promisoria carrera. No sobrevivió a un tremendo accidente durante el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 2, que debió ser cancelado.

Nacido en Lyon el 22 de septiembre de 1996, el automovilismo lo sedujo desde muy chico: su padre, Francois, fue piloto amateur de rally en Francia. Por eso, arrancó en el karting cuando tenía 10 años y en cuatro años ya competía en los torneos más prestigiosos del mundo, codeándose con Max Verstappen y Charles Leclerc, actuales figuras de la F1.

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En 2013, cuando todavía era menor de edad, inició el camino de los monoplazas, ese en el que todos sueñan con un destino de F1. La F4 francesa lo recibió y él respondió con su primer título, después de 11 victorias en 21 carreras.

Enseguida empezó en la Eurocopa de Formula Renault 2.0: con Tech 1 Racing corrió en 2014 y 2015. Entonces, pegó el salto a la Fórmula 3 Europea, donde se mantuvo un año hasta su llegada al GP3 Series en 2017.

No tuvo un buen arranque en el equipo ART: el otro novato, George Russell, obtuvo mejores resultados que él. También lo superaron pilotos con mayor experiencia como Jack Aitken o Nirei Fukuzumi. Hubert, en cambio, no lideró una clasificación ni ganó una carrera y solo subió al podio cuatro veces.

Parecía que aquel cuarto puesto en el campeonato iba a liquidar sus aspiraciones. Pero fue confirmado por un año más y él auguró que sería campeón. “Es un coche más grande, hay más carreras, más largas y con una estrategia que hay preparar antes. Conozco mis habilidades y espero aprovechar el apoyo de Renault para un buen año“, declaró. Y no faltó a su promesa. 

El año pasado, Hubert se consagró campeón de la GP3, con 16 puntos de ventaja sobre su compañero en el equipo ART, Nikita Mazepin, tras dos victorias y 11 podios. “Se siente tan bien. No hay mucho más que pueda decir: después de dos años en la categoría este era el objetivo de la temporada. Si bien era uno de los favoritos, tenía que trabajar duro y así lo hice”, dijo el francés.

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Ese título lo llevó a la Academia Renault, que este año lo incluyó en su programa de desarrollo de jóvenes talento. En sus redes sociales, el francés solía subir todas las actividades que desarrollaban con los otros cinco elegidos.

También el equipo BWT Arden le dio una butaca de la F2, que seguramente iba a ser su trampolín a la máxima categoría. Aunque en sus entrevistas se mostraba con los pies sobre la tierra y decía, por ejemplo, que la Fórmula 1 estaba “cerca y lejos a la vez”, Hubert era una de las jóvenes promesas del automovilismo.

En la telonera de la F1, incluso, ya había tenido su primera alegría el 25 de mayo, al ganar la prueba en el mítico circuito de Mónaco. “No puedo encontrar las palabras”, había publicado en su cuenta de Twitter entonces, cuando se impuso por apenas 59 milésimas de Louis Deletraz.

Volvió a ganar una carrera un mes después, en su tierra. En el circuito Paul Ricard se impuso y empezó a encontrar su lugar en una categoría difícil. En su debut, en Sahkir, había sido cuarto en la primera carrera y luego, como mejores posiciones, había acumulado un quinto puesto en Catalunya y un cuarto lugar en Austria.

Dueño de maniobras atrayentes pero, fundamentalmente, de mente fría y trabajo duro -en la temporada en la que fue campeón de GP3 solo ganó dos carreras-, la prematura muerte de Hubert representa otro duro golpe para el automovilismo. 

El auto de Anthoine Hubert tras el accidente. (Foto: EFE/EPA/REMKO DE WAAL)