Crítica de “Olmedo, El rey de la risa”: Lo queríamos tanto…

Este documental, en verdad, un docu ficción sobre el capocómico rosarino, puede definirse más por lo que no tiene, lo que no ofrece, que por lo que es en sí.Porque la vida de Alberto Olmedo, la artística y la privada, es sólo mostrada por pantallazos y hay muchos aspectos, y hechos ampliamente conocidos, que Olmedo,…

Crítica de “Olmedo, El rey de la risa”: Lo queríamos tanto…

Este documental, en verdad, un docu ficción sobre el capocómico rosarino, puede definirse más por lo que no tiene, lo que no ofrece, que por lo que es en sí.

Porque la vida de Alberto Olmedo, la artística y la privada, es sólo mostrada por pantallazos y hay muchos aspectos, y hechos ampliamente conocidos, que Olmedo, El rey de la risa, no aborda.

Mariano, uno de sus hijos, es el codirector del filme, y en la parte de ficción se hace entrevistar por una periodista que está elaborando un informe sobre su padre. El le pregunta si no quiere que hable sobre los impedimentos que tuvo para realizar su película -comenzó a rodarla con Martín Bossi, y por problemas de producción, no se terminó-, pero ella le dice que no.

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La entrevista, que es ficticia y estuvo guionada, no aporta desde la ficción. Las reconstrucciones de la infancia y juventud del actor en Rosario, tampoco, por más que muestren su pasado humilde y no hagan más que informar que fue acróbata y que de niño ante la ausencia de su padre -no se explica por qué- tuvo que salir a trabajar por ser “el hombre de la casa”, robó alguna vez unas naranjas porque no tenían postre, trabajaba en una carnicería y hacia delivery, y luego viajó a Buenos Aires a probar suerte.

Entre quienes aparecen dando testimonios están sus hermanos, y algunas figuras, como Moria Casán, que sí trabajó con Olmedo. O Guillermo Francella, que sólo se lo cruzó en reuniones, o en un avión y apenas intercambió algún gesto con él. Pero las anécdotas de sus hijos, más que esbozar algún rencor por cierta ausencia (lo hace el menor), no dicen mucho del actor, ni como figura ni como padre.

No están entrevistadas ninguna de las chicas Olmedo (Beatriz Salomón, Susana Romero, Adriana Brodsky ni Silvia Pérez), ni Susana Giménez, y de su infortunado deceso cayendo de un balcón en Mar del Plata, ni noticias.

Hay clips de Piluso y El Manosanta, y otras creaciones conjuntas con Hugo Sofovich, no está El Mago ucraniano. Una ficcionalización de su encuentro con Romay, para testimoniar que Olmedo deseaba mantener a su grupo de actores, lo muestra meando una planta en la oficina del Zar de Canal 9.

Por eso, Olmedo, El rey de la risa llama más la atención por lo que no muestra que por lo que se ve. Parafraseando el título de un libro, Queríamos tanto a Olmedo, que merecía otro recuerdo.

“Olmedo, El rey de la risa”

Regular

Documental. Argentina, 2019. 82’, ATP L. De: Mariano Olmedo. Salas: Gaumont, Hoyts Abasto.