India y Pakistán le ponen un freno a la tensión

La tensión bélica entre la India y Pakistán descendió hoy, un día después de que Islamabad entregase al piloto indio, aunque las dos potencias nucleares se acusaron mutuamente de siete muertes a través de su frontera de facto en Cachemira. Al menos tres civiles que residían del lado indio de la frontera murieron este sábado,…

India y Pakistán le ponen un freno a la tensión

La tensión bélica entre la India y Pakistán descendió hoy, un día después de que Islamabad entregase al piloto indio, aunque las dos potencias nucleares se acusaron mutuamente de siete muertes a través de su frontera de facto en Cachemira.

Al menos tres civiles que residían del lado indio de la frontera murieron este sábado, todos miembros de una misma familia, y otro resultó herido por disparos paquistaníes durante el fuego cruzado con las fuerzas indias que se extendió durante horas la noche, según las autoridades indias.

Por su parte, el Ejército paquistaní acusó esta mañana a las Fuerzas Armadas de la India de la muerte de cuatro personas -dos de ellas soldados- en la Línea de Control (LoC, frontera de facto) que divide la disputada región de Cachemira.

Los militares paquistaníes indicaron que respondieron a los ataques con disparos sobre puestos militares indios, informó la agencia de noticias EFE.

El fuego cruzado tuvo lugar horas después de que el comandante de la Fuerza Aérea Abhinandan Varthaman regresó a la India entre las celebraciones del país, tras haber sido derribado el miércoles por cazas paquistaníes en un combate aéreo, convertido en el rostro de la peor escalada militar en décadas entre los dos países.

En el centro de Nueva Delhi, decenas de personas siguieron celebrando hoy el regreso de Abhinandan como la vuelta de un héroe nacional.

Seguidores del nacionalista hinduista Bharatiya Janata Party (BJP), el partido del primer ministro Narendra Modi, festejaron el regreso del militar con una caravana de motocicletas a través del centro de la ciudad, cubriendo su rostro con máscaras del piloto que estuvo dos días detenido por los paquistaníes.

Abhinandan, vestido de civil y con buen aspecto, cruzó en la noche del jueves el paso fronterizo de Wagah-Attari para volver a territorio indio entre una gran expectación de medios de comunicación y ciudadanos de a pie.

Ese “gesto de paz” paquistaní y el júbilo indio por el regreso de su nuevo héroe, ha ayudado a alejar el espectro de una guerra entre los dos países, tras la escalada militar a consecuencia de los bombardeos de cazas indios sobre Pakistán el martes.

El objetivo de ese bombardeo, en el que Abhinandan fue capturado, fue un supuesto campamento militar de Jaish-e-Mohammed (JeM), grupo extremista que el pasado 14 de febrero reivindicó el atentado en la Cachemira india en el que murieron 42 policías, el peor ataque en la región en tres décadas.

Al día siguiente, aviones de combate paquistaníes bombardeaban territorio indio sin causar bajas ni daños, lo que desembocó en un combate aéreo en el que Pakistán aseguró que derribó dos cazas indios, mientras la India dijo haber derribado uno y perdido otro.