El desafío de reactivar el comercio internacional

La decisión que se tomó mediante la Disposición 9/2020 el Ministerio de Desarrollo Productivo, de incluir nuevas posiciones arancelarias en las Licencias No Automáticas de diferentes productos es una medida que muchos empresarios industriales nacionales esperaban, y es razonable en este contexto de fuerte retracción económica en los mercados de consumo de las grandes economías del…

El desafío de reactivar el comercio internacional

La decisión que se tomó mediante la Disposición 9/2020 el Ministerio de Desarrollo Productivo, de incluir nuevas posiciones arancelarias en las Licencias No Automáticas de diferentes productos es una medida que muchos empresarios industriales nacionales esperaban, y es razonable en este contexto de fuerte retracción económica en los mercados de consumo de las grandes economías del mundo.

El tema importación es una amenaza clara que ven los industriales, que se suma a la inflación, la falta de financiamiento, la caída en la producción y el colapso de las ventas producto de la crisis económica que producirá este año una caída del PBI,  que nos podría llevar a niveles del producto de 1998.

Un caso específico es el mercado de luminaria Led, donde la industria nacional es competitiva, pero los productos importados de Asia vienen con precios de liquidación de stocks produciendo una competencia que pone en riesgo los empleos de nuestros trabajadores y la sustentabilidad de las empresas. Es un mercado importante ya que en Argentina todavía faltan muchas ciudades por reconvertir el alumbrado público para lograr eficiencia energética y generar ahorros en los presupuestos provinciales y municipales.

En otros casos, seguramente ralentizará el flujo de productos que son insumos para la industria nacional y en eso va a ser importante la gestión inteligente para no producir cuellos de botella en los procesos productivos locales y el comercio que, evidentemente ya están golpeados por años de recesión y tres meses de cuarentena total para los sectores “no esenciales”.

Por otro lado, los desafíos de la exportación no son menores. El cierre virtual de la administración pública, la Aduana incluida con algunas guardias específicas, junto a la imposibilidad de producir y la falta de medios de transporte aéreo y terrestre hicieron que la exportación en estos meses se desplomara y los contratos internacionales tuvieran que ser renegociados.

Toda esta situación es entendible en el contexto de la pandemia del coronavirus. Sin Embargo, el desafío es volver a colocar nuestros productos en el exterior. El Mercosur es una herramienta que hay que volver a energizar.Sería oportuna una mejora en la gestión de relacionamiento económico externo de nuestro país para volver a establecer objetivos y así  lograr mejores condiciones para la industria nacional que generen más empleo y bienestar para los argentinos.

* Director de Moody Brook Consultores

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